Escocia ha decidido prohibir el cultivo de organismos genéticamente modificados (OGM) en su territorio, con el fin de preservar su «estatuto verde y limpio».

El estado aprovecha así una nueva norma de la Unión Europea (UE) que permite a los países miembros rechazar a nivel individual el cultivo de ciertas cosechas de OGM autorizadas por la UE, indicó el Ejecutivo escocés en un comunicado.

«El Gobierno presentará dentro de poco una solicitud para que se excluya a Escocia de cualquier autorización europea para el cultivo de OGM, incluyendo la variedad de maiz genéticamente modificado que ya está aprobada y otros seis cultivos OGM que se encuentran a la espera de autorización», explica el texto.

El gobierno británico es favorable al cultivo de transgénicos, pero la política agrícola está descentralizada, y es una competencia propia de los gobiernos autónomos del país.

Fuente: La voz de Galicia

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