Una iniciativa digna de imitar es lo que los españoles del municipio de Galdakao, en el País Vasco, están haciendo en una de sus calles. Pusieron el llamado “frigorífico solidario” que, tal como dice su nombre, es un refrigerador donde los ciudadanos pueden dejar o sacar alimentos.

La iniciativa se le ocurrió a Alvaro Saiz, quien durante la recesión le tocó ver a muchas personas buscar comida en los tarros de basura. Así es que le propuso al alcalde habilitar un refrigerador, donde los ciudadanos, supermercados y restaurantes de la zona pudieran dejar las sobras de comida, para que los más necesitados las pudieran aprovechar.

Fueron necesarios tiempo, dinero y algunos cambios en las leyes para que el proyecto pudiera salir de forma segura y la ciudad no fuera demandada en caso de que alguien se enfermase. De esta manera, el refrigerador no pemite carne cruda ni huevos, y quienes mantienen el refrigerador deben sacar la comida que no se utilice pasados 4 días. Sin embargo, los encargados aseguran que nada dura más de un par de horas.

Afridge4_wide-019801d3c19732df33021ed2d6662f7b434e1c5f-s800-c85ctualmente, los restaurantes dejan las “tapas” que les sobran en el refrigerador, y algunas personas, no sólo dejan sus sobras, sino que cocinan exclusivamente para ayudar a los más necesitados. Incluso algunos colegios de la zona visitan el refrigerador para enseñar a sus alumnos a ser más solidarios y a no desperdiciar la comida.

Fuente: NPR